En un nuevo capítulo de la historia de las disputas territoriales entre provincias, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, ha presentado un proyecto ante la Legislatura provincial para rechazar el acuerdo limítrofe con San Juan que data de 1968. Este rechazo, histórico y de larga data, busca invalidar un convenio que involucra regiones con un significativo potencial minero, como Filo del Sol y Josemaría.
Este conflicto ha vuelto a resonar, ya que Quintela busca reafirmar la postura de su provincia en relación con un acuerdo que considera un “despojo” para La Rioja. La presentación fue confirmada por el periodista riojano Luis Eduardo Meglioli, quien mencionó que el proyecto también tiene como finalidad reclamar medidas para proteger los recursos que La Rioja considera pertenecientes a su territorio.
Los ojos están puestos en los recursos mineros del Distrito Vicuña, donde se encuentran proyectos de envergadura internacional. Meglioli enfatizó que el interés de La Rioja se focaliza en estas áreas ricas en minerales, resaltando las implicaciones económicas que podría traer este conflicto.
En este sentido, Quintela se apoya en el argumento de que el acuerdo fue firmado en un período de dictadura militar, aunque especialistas en derecho han señalado que la validez de un acuerdo no depende únicamente del contexto político en que se firmó. La Ley 3.580, que ratificó el acuerdo en San Juan en 2014, parece haber quedado en el olvido para la administración de La Rioja, según Meglioli.
Se ha mencionado, además, que el reclamo de Quintela no se restringe solo a los derechos sobre las áreas mineras, ya que también se hace referencia a Ischigualasto, un sitio de gran valor científico y turístico, lo que complica aún más el escenario.
Este resurgimiento de la disputa podría estar ligado a las aspiraciones políticas del gobernador, quien ha manifestado interés en postularse en el futuro. Mientras se espera el debate en la Legislatura de La Rioja, la situación promete generar tensiones entre las dos provincias, interesadas ambas en el desarrollo económico y en la riqueza de recursos de la región. Hasta el momento, desde San Juan no ha habido una respuesta oficial a este nuevo planteo, reabriendo una discusión que parecía estar cerrada.

