Cheee, la minería grande está llegando a San Juan y las empresas locales quieren su parte del negocio. El problema es que ninguna puede sola: la escala que piden esos megaproyectos es demasiado grande para una firma por su cuenta. Por eso la Unión Industrial (UISJ) les propone a las firmas de la provincia que se junten, armen consorcios y se pongan las pilas.
Leonardo De La Vega, el titular de la UISJ, lo dijo clarito: proyectos como Los Azules —más de **2.700 millones de dólares** de inversión— piden una escala y unos estándares que ninguna empresa local puede cumplir sola. La movida es unir fuerzas: combinar capacidades técnicas y plata de varias firmas en una sola oferta.
Y hay más: el Gobierno ya mandó a la Legislatura un proyecto de Ley de Proveedores Mineros. La idea es que el 60% de las compras de bienes, obras y servicios de cada proyecto quede en manos de empresas sanjuaninas. Para calificar, la firma tiene que tener domicilio en la provincia, tributar acá y tener al menos el 80% de sus empleados sanjuaninos.
¿Las empresas de afuera? Pueden entrar, pero tienen que asociarse con una firma local que tenga mínimo el 25% del capital. El sanjuanino que esté dispuesto a sumar socios tiene la cancha libre. La pelota está en la Legislatura. ¿La industria local se la juega o deja que otro se lleve el golazo?
