Un hecho luctuoso ha conmovido a la comunidad, no solo en Concordia, sino también en varios rincones del interior de San Juan, donde se acompañan las familias que sufren por estos acontecimientos. Juan Martín Rebollo, un expolicía de 52 años, decidió poner fin a su vida en su celda en la Alcaldía de esta ciudad entrerriana, justo después de que un jurado popular lo hallara culpable de abusar de una menor. Horas antes, había compartido un video en redes sociales en el que insistía en su inocencia, manifestando su dolor y desesperación.
En sus palabras, Rebollo expresaba: "No tengo salida, fui mal juzgado", mientras que en el video de poco más de un minuto se mostraba angustiado por lo que se avecinaba, en la espera de la audiencia que definiría su condena. Este trágico suceso, además de ser un golpe para la comunidad de Concordia, ha despertado muchas preguntas sobre la seguridad en los centros de detención.
El jefe de Policía, José María Rosatelli, explicó que Rebollo se encontraba en un área destinada a exmiembros de fuerzas de seguridad y que, tras solicitar un momento de uso del baño, logró acceder a un arma de un oficial, lo que terminó en un fatal desenlace. Los guardias, al enterarse del intento de suicidio, hicieron lo posible para salvarlo, pero lamentablemente el disparo se escuchó antes de que pudieran intervenir.
La preocupación por este evento ha llevado a abrir dos investigaciones: una para esclarecer la causa de la muerte y otra interna para rastrear posibles responsabilidades, generando un reflejo del impacto que esto tiene en la confianza de la comunidad con respecto a las instituciones encargadas de su seguridad.
Este triste suceso también resalta la realidad de las víctimas, teniendo en cuenta que el caso se remonta a una denuncia por violación que ocurrió en 2006. Rebollo había estado en la fuerza policial durante años y había sido condenado a enfrentar una severa pena que habría cambiado la vida de todos los involucrados.
La tragedia no solo afecta a Rebollo y a su familia, sino también genera eco en una comunidad que, indignada y dolida, busca respuestas sobre cómo prevenir que tales situaciones se repitan.

