Una semana después del encuentro decisivo del Mundial 2026, el técnico de la Selección argentina, Lionel Scaloni, publicó una reflexión que va más allá del marcador y toca fibras sensibles en cada comunidad del interior de San Juan. En la final, disputada bajo el alargue, la albiceleste terminó subcampeona tras caer 1-0 ante España. Desde que asumió la conducción en 2018, Scaloni guió a sus jugadores en la búsqueda del bicampeonato, tras haber conquistado Qatar 2022, y hoy prioriza, sobre todo, la entrega mostrada durante todo el certamen.
El duelo final dejó una huella profunda en el director técnico. Scaloni relató que atravesó una “semana intensa” marcada por emociones encontradas, donde la pena y la ansiedad culminaron en lágrimas tras su última conferencia de prensa. A pesar de la derrota, recordó que el recorrido hacia la definición estuvo lleno de esperanza y momentos vividos con intensidad, convirtiendo cada partido en una experiencia valiosa que se lleva al alma, y que en nuestras localidades se comprende con mucha más fuerza.
En su escrito, el DT no escondió su pesar al afirmar: “Lo siento por no haberles podido traer otra copa”. No obstante, su mirada se volcó hacia lo que realmente trasciende. Para él y para el equipo, el mayor premio no fue la copa, sino la capacidad de mantenerse en alto cuando el desgaste físico y emocional aprieta. “El verdadero trofeo es querer seguir de pie cuando las piernas ya no obedecen al cerebro”, señaló, una frase que resuena con fuerza en las comunidades sanjuaninas, donde el esfuerzo diario es la base de nuestra identidad.
El torneo también presentó presiones y desafíos que el grupo supo sobrellevar. Scaloni destacó que “aguantaron baldazos de agua fría de gente que no nos conoce”. Su agradecimiento se extendió siempre más allá de los futbolistas al campo: reconoció al cuerpo técnico y a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), recordando el apoyo indispensable que suele pasar desapercibido pero que es vital para llegar a las metas.
En un gesto que refleja la calidez que caracteriza a nuestra región, Scaloni cerró su mensaje abrazando a la hinchada con las palabras: “Quien tiene un amigo argentino, tiene un tesoro”. Con esta frase, reafirmó el sentimiento de pertenencia y la pasión compartida que transformó una campaña difícil en un capítulo de orgullo nacional, pese a terminar subcampeones.
Desde los barrios hasta las localidades del interior, el respaldo hacia la Selección fue constante. Los vecinos reconocieron la lucha desplegada durante todo el certamen, un legado que Lionel Scaloni y su plantel dejan grabado en la historia del fútbol argentino y que, sin duda, sigue latiendo con fuerza en cada rincón de nuestra provincia.

