Una profunda tristeza recorre la comunidad sanjuanina tras la partida de Pepe Sarasúa, uno de los más entrañables exponentes de la música cuyana, quien dejó este mundo hoy, miércoles 17. Su fallecimiento deja un gran vacío en nuestras tradiciones y suma al folclore local en un respetuoso luto.
José Antonio Sarasúa encontró su vocación musical a los 15 años, un camino en el que tuvo el apoyo de su padre, un talentoso tenor, y la influencia de su madrina, Doña Aída Marchese de Poblete, una destacada pianista y pionera cultural en Cosquín. A su vez, el maestro Don Benicio Bustos fue fundamental para cultivar su estilo único en la interpretación de tonadas, forjando un lazo indisoluble con el cancionero de nuestra tierra.
Pese a su gran pasión por la música, las demandas de la vida laboral llevaron a Pepe a dedicarse al Banco Hipotecario, relegando su arte a un lugar secundario. Su compromiso con la música siempre fue puramente vocacional, una llama que mantuvo viva a pesar de los compromisos diarios. "Nunca tuve el valor suficiente para vivir de la música; es lamentable, pero cierto. A los 70 años ya cumplidos, no me voy a poner a pelear por un contrato o una actuación", reflexionó en sus últimos años.
El destino le brindó la oportunidad de vivir momentos inolvidables, como formar parte de la Academia de Folclore de Cuyo y colaborar con la Peña La Tonada. Pepe compartió escenario con lo mejor del folclore regional, grabó junto a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San Juan, y se unió a nuevas generaciones en el proyecto "San Juan por mi sangre", junto a La Oveja Negra, donde su emblemática voz resonó con otros 30 artistas locales.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, las redes sociales se llenaron de muestras de cariño y recuerdos de aquellos que tuvieron el privilegio de compartir momentos especiales con este gran cantor. Los restos de Pepe Sarasúa están siendo velados en la Sala 5 de San José (Salta 434 Sur) y la ceremonia de sepelio se llevará a cabo el jueves 18 a las 10:30 h en el Cementerio Parque El Palmar. San Juan llora la pérdida de una de sus voces más queridas, pero su legado perdurará en cada tonada y en el corazón de su gente.

